Villaseca consolida el crecimiento del patinaje artístico con una gran jornada de competición en el pabellón Joaquín Peiró
El pasado sábado, el Pabellón Municipal Joaquín Peiró de Villaseca de la Sagra fue escenario de una intensa jornada de patinaje artístico organizada por la Federación de Patinaje de Castilla-La Mancha. Una cita que se desarrolló durante todo el día y que reunió a un gran número de deportistas, además de contar con una notable presencia de público en las gradas.
La jornada dejó muy buenas sensaciones para el club de Villaseca, que participó con 15 patinadoras, repartidas entre la sesión de mañana, correspondiente al nivel 2, y la de tarde, centrada en el nivel base.
Un nivel exigente por la mañana con resultados destacados
La competición arrancó con el nivel 2, una categoría en la que las patinadoras ya trabajan elementos técnicos más complejos como saltos, piruetas y coreografías completas.
En este bloque participaron Paula López Garzón, Gala Díaz Calienes, Inés Fernández Calvo y Amara López Puerto.
Paula, la entrenadora —quien vive el día a día del grupo muy de cerca— nos cuenta que esta categoría “siempre exige un poco más” y que las chicas llegaban bien preparadas, aunque también con el reto añadido de salir de las primeras en competir, algo que nunca es fácil.
Entre todas ellas, destacó especialmente la actuación de Paula López Garzón, que consiguió superar el nivel y firmar una excelente 8ª posición entre 95 participantes. Un resultado que refleja no solo el aprobado, sino también un gran rendimiento en una prueba muy competitiva.
También dejó muy buenas sensaciones Gala Díaz Calienes, que terminó en la posición 43, quedándose por debajo de la mitad de la clasificación. Aunque no logró pasar de nivel, desde el grupo se valora mucho su actuación. “Lo hizo muy bien, casi rozando el aprobado”, explica Paula.
En el caso de Inés Fernández Calvo, la participación tuvo un valor especial, ya que era su primera vez en nivel 2. Paula destaca que, aunque no consiguió el aprobado, sí consiguió una buena puntuación y sigue en una progresión muy positiva. De hecho, recuerda que en el nivel anterior había superado la prueba a la primera.
También quiere destacar el esfuerzo e ilusión de Amara López Puerto, que a pesar de que no consiguió superar el nivel, siempre está dispuesta a participar e intentarlo con muchas ganas y entusiasmo.
Una tarde redonda: pleno de aprobadas en nivel base
Si la mañana dejó buenas sensaciones, la tarde fue directamente para enmarcar.
En el nivel base, donde muchas de las patinadoras competían por primera vez, Villaseca firmó un resultado impecable: todas las participantes lograron superar el nivel.
“Fue un pleno”, resume Paula con satisfacción.
En una competición con 88 patinadoras, los resultados del grupo local fueron especialmente destacados, con muchas de ellas situándose por debajo de la media.
Las mejores clasificaciones fueron:
- Lucía Ruano Pérez, 14ª
- Nazaret Jerez Aguado, 18ª
- Candela Pérez Martín, 20ª
- Leire Aparicio Redondo, también 20ª
- Ainhoa Ruano Pérez y Lara Ruano Humanes, ambas la posición 23ª
También completaron una gran actuación:
- Alejandra Díaz Villamor (33ª)
- Blanca González Ortega (35ª)
- Hyba Matouf El Faiqi (37ª)
- Marta Jerez García (46ª)
- Noa Parra Escalona (48ª)
Entre todas ellas, Paula quiso destacar especialmente a Candela Pérez Martín, una niña de solo 8 años, benjamín de primer año, que afrontaba su primera competición y consiguió un resultado muy meritorio. “Para ser la primera vez, lo hizo muy bien”, comenta.
Más allá de los resultados: trabajo, aprendizaje y evolución
Durante la conversación, Paula insiste en que no todas las competiciones se afrontan con el mismo objetivo. En algunos casos, las patinadoras están preparadas para intentar pasar de nivel, pero en otros —especialmente cuando es la primera vez— lo importante es vivir la experiencia y empezar a adaptarse.
“Hay niñas que van a competir sabiendo que es un primer contacto, que están aprendiendo y que necesitan ese proceso”, explica.
En cualquier caso, todas las pruebas sirven como una herramienta fundamental para medir la evolución y seguir avanzando dentro del sistema de niveles, que comienza en el nivel base y continúa con los niveles 1, 2, 3 y 4. Solo al superar este último se accede a la categoría nacional.
La preparación, además, se basa en algo muy sencillo pero exigente: repetir, practicar y trabajar constantemente los recorridos con música hasta que las patinadoras se sienten seguras en competición.
Un deporte que no deja de crecer en Villaseca
Uno de los aspectos más llamativos es el crecimiento que está experimentando el patinaje en el municipio.
Paula, que comenzó esta etapa a finales de 2022, ha vivido esa evolución desde dentro. “Ya había varios grupos, pero ha ido creciendo bastante”, señala.
Ese crecimiento se refleja en varios datos:
- Se han tenido que abrir nuevos grupos
- Este año se han limitado las inscripciones
- Se ha alcanzado un máximo cercano a las 70 plazas
- Y cada vez hay más niñas interesadas
Además, no solo participan niñas de Villaseca. También llegan desde otros municipios cercanos, algo que demuestra el buen ambiente y el trabajo que se está realizando.
Paula, la entrenadora, también ha querido agradecer al Ayuntamiento su implicación y apoyo constante, destacando las facilidades y los medios que pone a disposición para que las clases y competiciones se desarrollen en las mejores condiciones. Este respaldo resulta fundamental para el crecimiento del patinaje en el municipio.
Asimismo, subraya la importancia de contar con equipaciones, maillots, y con una instalación de gran calidad, como es el pabellón cubierto, que permite entrenar incluso con condiciones meteorológicas desfavorables. Gracias a todo esto, las jóvenes deportistas pueden seguir avanzando y representando con ilusión a su localidad.
Concluye trasladando un mensaje de orgullo por el trabajo de sus alumnas y agradecimiento también a las familias por su apoyo, recordando que, más allá de la competición, el deporte debe vivirse como una oportunidad para disfrutar, aprender valores y crecer en compañerismo y constancia.
“Vienen contentas, son constantes, no faltan… eso al final dice mucho”.
